Archive for October 2009


El perro y el carnicero

October 29th, 2009 — 4:35pm

Hace un par de horas me enviaron un correo, una de esas cadenas que usualmente son tan odiosas, sin sentido y tontas. Casi siempre apenas veo el título como ser “hajjhajahjaha”, “No lo ignores”, “Lo mejor de…” etc etc, los ignoro, o mejor dicho, los elimino.

Pero esta cadena llevaba cómo título “Pobre perro”, al principio pensé que talvez era sobre hombres infieles o algo así, no estaba segura. Así que lo abrí. Y es una de esas historias-moraleja burlistas. Adoré la historia, sobre todo porque soy una persona que ama mucho los perros.
Pueden leerla aquí: http://tinypaste.com/faa376f

Al final de la historia se incluía una moraleja, “No importa cuanto te esfuerces a los ojos de un jefe siempre estarás por debajo de lo que el quiere”
Y es la verdad. En el correo hacian referencia solamente al trabajo.

Pero si lo pensamos bien, en casi todos lados donde se pueda observar un grupo y hay un lider, siempre sucede esto.
Talvez en el momento hemos sido nosotros quien menospreciamos al alguien porque carece de cierto talento que necesitamos en cierto momento. O al contrario, nosotros no tenemos un talento para hacer ciertas cosas y en ocasiones nos menosprecian por ello.
La historia me dejo algo triste, porque es algo que yo he vivido, y que también he hecho. Talvez no seguido, y de manera inconsciente pero si lo he hecho y no es agradable.
Es aún peor, cuando una persona hace todo lo posible porque “x” cosa salga perfecto para nosotros, porque nos quieren, nos aprecian y de verdad quieren ayudar.
Si yo me siento mal cada vez que alguien denota mis defectos y debilidades cuando intento hacer las cosas bien, sin lugar a duda todos los demás se sentirán igual o mucho peor si hago lo mismo.

Ciertamente, cuando me vea en una situación similar, pensaré en esto e intentaré no enfadarme porque algo no fué terminado o hecho como yo queria. De todos modos, SIEMPRE se puede estar peor y NADIE es perfecto, como para exigir excelencia en todo sentido.

2 comments » | des-conectado

Cerrando Circulos

October 27th, 2009 — 9:58pm

Me pidieron que escribiera como me siento respecto a ciertos temas y situaciones de mi vida. Pero cada vez que intentaba hacerlo, se me venia a la mente, este texto. Y quiero compartirlo con quien quiera leerlo:

Lo importante es poder dejar ir momentos de la vida que se van clausurando. ¿Terminó tu trabajo? ¿Se acabó la relación? ¿Ya no vives más en esa casa? ¿Debes irte de viaje? ¿La amistad se acabó? Puedes pasar mucho tiempo de tu presente “revolcándote” en los porqués, en devolver el cassette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho.

El desgaste va a ser infinito porque en la vida tú, tus amigos, tus hijos, tus hermanos, todos y todas estamos abocados a ir cerrando capítulos. A pasar la hoja. A terminar con etapas o con momentos de la vida y seguir para adelante.
No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, hecho está. Y hay que soltar, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. ¡No, los hechos pasan y hay que dejarlos ir! Por eso a veces es tan importante romper fotos, quemar cartas, destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa. Papeles por romper, documentos por tirar, libros por vender o regalar.

Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación. Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja, hay que vivir sólo con lo que tenemos en el presente. El pasado ya pasó. No esperes que te devuelvan, no esperes que te reconozcan, no esperes que alguna vez se den cuenta de “quien eres”, suelta el resentimiento…. y al encender “tu televisor” personal, no lo hagas para volver al asunto con lo mismo, pues lo único que consigues es dañarte mentalmente, envenenarte, amargarte.

La vida está para adelante, nunca para atrás, porque si andas por la vida dejando “puertas abiertas”, por si acaso, por si alguna vez, nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción. Noviazgos o amistades que no se clausuran, posibilidades de “regresar” (¿a qué?), necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios que lo invadieron. ¡Si puedes enfrentarlos ya y ahora, hazlo! si no, déjalo ir, cierra capítulos. Convéncete, que no vuelve. Pero no por orgullo ni por soberbia, sino porque tú ya no encajas allí: en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en ese escritorio, en ese oficio, ya no eres el mismo que se fue, hace dos días, hace tres meses, hace un año, por lo tanto, no hay nada a qué volver.

Cierra la puerta, pasa la hoja, cierra el círculo. Ni tú serás el mismo ni el entorno al que regreses será igual porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático, es salud mental, amor por ti mismo, despréndete de lo que ya no está en tu vida. Recuerda que nada ni nadie es indispensable, ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, porque cuando llegaste a este mundo lo hiciste sin ese adhesivo, por lo tanto es simple costumbre vivir pegado a él y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy te duele dejar.

Es un proceso de aprender a desprenderse y humanamente se puede lograr porque, te repito, nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, necesidad. Pero, cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacude, suelta.

Hay tantas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escojas, te ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad. ¡Esa es la vida!, por eso hoy, comparto esto contigo. Nunca estará de más recordar que debemos cerrar nuestros círculos pendientes.

Comment » | des-conectado

Ando como hormiguita – Silvio Rodriguez

October 24th, 2009 — 10:30am

Ando como hormiguita por tu espalda
ando por la quebrada dulce de la seda
vengo de las alturas de tus nalgas
hacia el oro que se derrama y se me enreda.

Tú te vuelves pidiendo el cielo
apuntando a la luz con flores
y como lazarillos son los sabores
en tu jardín de anhelos.

Comment » | melodías

El valor de las palabras

October 14th, 2009 — 2:35pm

Creo que muchos de nosotros ignora cuan grande es el poder de las palabras. Todos en determinado momento hemos oido esto, que uno debe cuidar las cosas que se dicen “piensa antes de hablar”, “si no tienes nada bueno para decir, mejor no lo digas” etc etc etc.

Sin embargo, rara vez prestamos atención a tales frases y usualmente andamos por la vida vomitando palabras a cada momento. Utilizandolas a diestra y siniestra. Muchos diran que es inevitable, porque las palabras son necesarias para estar en comunicación. Pero, hablar constantemente no necesariamente significa estar en comunicación, ya que las acciones en infinitas ocasiones dicen más que las palabras. Pero, en fin…

Cómo dije antes, rara vez pretamos atención a las frases allá arriba. Y creo que hace unas semanas finalmente aprendí esto.
Yo tengo, o tenía una amiga (aún no estoy segura), con la cual podria decir que hablamos sobre todo.
Eramos muy unidas, pero hace unas semanas cosas pasaron en la vida de cada una. Cómo estaba acostumbrada a hablar con ella con toda franqueza, dí mi opinion acerca de un tema y ella no le parecio. No me lo dijo en el momento, no me detuvo para decirme que le molestaba que dijera esas cosas. Pasaron unos días, y recapacité sobre lo que había dicho. Creyendo que aun no era muy tarde pedí disculpas, las disculpas fueron aceptadas, o eso creí, y luego traté de mantener todo normal.

Cómo trataba de retomar la normalidad de la relación, le conté mis cosas. Luego ella retomo lo de su tema, hubo una breve discusión y despues hizo un par de comentarios crueles acerca mis cosas. Me sentí mal, muy mal. Sentí como que perdí una parte muy importante de mí y por varios días estuve tristísima y enojada. Hasta que me detuve a pensar y la verdad, fué justo que reaccionara de esa forma, digo, despues de todo yo también fuí cruel en un principio. Y eso ahora no me molesta. No me importa. Porque son cambios que se dan en cada persona y a veces necesitamos oir cosas “crueles” para despertarnos, y ella con esas palabras me despertó. No sé a ella.

Y me puse a pensar en que otras situaciones similares nos pasó lo mismo. ¿Cuantas veces no habremos lastimado por un par de palabras? ¿Algún día lo sabré?
No lo creo.
Porque ahora todo cambio. Poco a poco nos hemos separado más y más.
Yo quisiera que no fuese así, pero, para no ser egoista estoy segura que ella siente lo mismo que yo: miedo.

Miedo de poder contarme algo muy personal y que venga yo y la critique de más. Miedo de que la próxima vez talvez nunca volvamos a hablarnos, de verdad.
Aunque igual, así como vamos, al cabo de pocas semanas o días, nuestra comunicación será casi nula.
Casi cuatro años de amistad, vueltos en nada, gracias a un par de frases.

Aunque no todo ha sido en vano, definitivamente he aprendido el valor que tienen las palabras. Ahora, soy más cuidadosa con lo que digo, no vaya a ser que hiera por accidente a alguien.
Lamentablemente lo aprendí de una forma dolorosa, perdiendo un amiga.
Ojala a ustedes no les pase, y de verdad piensen antes de hablar.

Se ahorraran muchos malos entendidos.

3 comments » | la vida de eva, pequeño planeta

Fragmento

October 9th, 2009 — 9:12pm

El destino, al igual que todo lo humano, no se manifiesta en abstracto sino que se encarna en alguna circunstancia, en un pequeño lugar, en una cara amada, o en un nacimiento pobrísimo en los confines de un imperio. Ni el amor, ni los encuentros verdaderos, ni siquiera los profundos desencuentros, son obra de las casualidades, sino que nos están misteriosamente reservados. ¡Cuántas veces en la vida me ha sorprendido cómo, entre las multitudes de personas que existen en el mundo, nos cruzamos con aquellas que, de alguna manera, poseían las tablas de nuestro destino, como si hubiéramos pertenecido a una misma organización secreta, o a los capítulos de un mismo libro! Nunca supe si se los reconoce porque ya se los buscaba, o se los busca porque ya bordeaban los aledaños de nuestro destino. El destino se muestra en signos e indicios que parecen insignificantes pero que luego reconocemos como decisivos. Así, en la vida uno muchas veces cree andar perdido, cuando en realidad siempre caminamos con un rumbo fijo, en ocasiones determinado por nuestra voluntad más visible, pero en otras, quizá más decisivas para nuestra existencia, por una voluntad desconocida aun para nosotros mismos, pero no obstante poderosa e inmanejable, que nos va haciendo marchar hacia los lugares en que debemos encontrarnos con seres o cosas que, de una manera o de otra, son, o han sido, o van a ser primordiales para nuestro destino, favoreciendo o estorbando nuestros deseos aparentes, ayudando u obstaculizando nuestras ansiedades, y, a veces, lo que resulta todavía más asombroso, demostrando a la larga estar más despiertos que nuestra voluntad consciente. En el momento, nuestras vidas nos parecen escenas sueltas, una al lado de la otra, como tenues, inciertas y livianísimas hojas arrastradas por el furioso y sin sentido viento del tiempo.

La Resistencia, Ernesto Sabato

Comment » | des-conectado

Back to top