Category: poesías


No te rindas…

February 24th, 2010 — 12:47pm

No te rindas, aún estás a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.

No te rindas que la vida es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños.

Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.

Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.

No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.

Mario Benedetti

Comment » | ajeno pero inmanente, poesías

Hoy me gusta la vida mucho menos

August 12th, 2009 — 10:02pm

Hoy me gusta la vida mucho menos,
pero siempre me gusta vivir: ya lo decía.
Casi toqué la parte de mi todo y me contuve
con un tiro en la lengua detrás de mi palabra.

Hoy me palpo el mentón en retirada
y en estos momentáneos pantalones yo me digo:
¡Tánta vida y jamás!
¡Tántos años y siempre mis semanas!…
Mis padres enterrados con su piedra
y su triste estirón que no ha acabado;
de cuerpo entero hermanos, mis hermanos,
y, en fin, mi ser parado y en chaleco.

Me gusta la vida enormemente
pero, desde luego,
con mi muerte querida y mi café
y viendo los castaños frondosos de París
y diciendo:
Es un ojo éste, aquél; una frente ésta, aquélla… Y repitiendo:
¡Tánta vida y jamás me falla la tonada!
¡Tántos años y siempre, siempre, siempre!

Dije chaleco, dije
todo, parte, ansia, dije casi, por no llorar.
Que es verdad que sufrí en aquel hospital que queda al lado
y está bien y está mal haber mirado
de abajo para arriba mi organismo.

Me gustará vivir siempre, así fuese de barriga,
porque, como iba diciendo y lo repito,
¡tánta vida y jamás! ¡Y tántos años,
y siempre, mucho siempre, siempre, siempre!

Poema de César Vallejo

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Rayuela

August 8th, 2009 — 10:18am

“Es decir un mundo satisfactorio para gentes razonables. ¿Y quedará en él alguien, uno solo, que no sea razonable? En algún rincón, un vestigio del reino olvidado. En alguna muerte violenta, el castigo por haberse acordado del reino. En alguna risa, en alguna lágrima, la sobrevivencia del reino. En el fondo no parece que el hombre acabe por matar al hombre. Se le va a escapar, le va a agarrar el timón de la máquina electrónica, del cohete sideral, le va a hacer una zancadilla y después que le echen un galgo. Se puede matar todo menos la nostalgia del reino, la llevamos en el color de los ojos, en cada amor, en todo lo que profundamente atormenta y desata y engaña.
Wishful thinking, quizá, pero ésa es otra definición posible del bípedo implume.”

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Aprendiendo a vivir…

July 12th, 2009 — 10:44pm

Hoy no tengo muchas ganas de explayarme en metáforas y reflexiones sobre la vida, asi que pensaba simplemente dejar algunos textos. Son tres: “Acariciándose”, “Ellos” y “Vomito la tristeza”.
Como podran apreciar, el primero es tranquilo y lindo, mientras que el último es bastante agresivo y triste.
Es probable que no les guste. Pero quisiera saber qué opinan de los dos:

“Acariciándose”

Suaves caricias percibo en mi imaginación
y gracias a ellas me siento sumamente protegidade un mundo lleno de mentiras y traiciones
Hermosos sonidos, transformándose lentamente en silenciosas palabras en las que permanece cercano a mi el amor y el deseo
Humeantes suspiros cargados de confianza revalsan en mis oídos

Y entonces sucede:
Mis ojos divisan tus ojos descubriendo nuevas fronteras de tu amor
Mis labios perciben los tuyos sintiendo tu alma en forma de pequeños rubíes con sabor a felicidad
Una pequeña sonrisa veo en tu boca
Dos pequeñas palabras salen disparadas de tus labios
Palabras llenas de amor y dulzura
Siento tus brazos alrederor mio
Y lo se, y lo sabés, y lo sabemos juntos..
Hemos llegado a la meta tan añorada por nuestros sutiles corazones
La meta de la felicidad

Y estando juntos nada nos sucederá.

“Ellos”

Ellos me hablan
Ellos me escuchan
Ellos me entienden
¿Me entienden?
todavía no lo sé..

¿Algún día lo sabré?
Estan cubiertos con mascaras de colores brillantes e intensos, que no me dejan apreciar sus rostros
¿Quienes son?
Me siento en una fiesta de disfraces triste y desolada, abandonada y oscura
Que siempre continúa, siempre con la misma canción permanece…y nunca termina..

Desearía que por un momento de sus vidas se quiten esas mascaras y pueda ver quienes son en realidad, no en la fantasía, ni en los sueños
ni la imaginación de quienes son en verdad me aclarará la desesperación, ni un concepto erróneo de sus personalidades…

El tiempo se detiene, en un cuadro abstracto
Yo soy la unica que tiene movilidad en ese cuadro
Salto para ver desde más alto la pintura en la que estoy situada
Los veo… ahora que estan inmóviles podría verlos mas de cerca, si quisiera
Lo hago… veo que una lágrima cae despacio por la mejilla de uno de Ellos…

Y descubro.
Ellos sienten del dolor de lo ajeno, de lo personal.
Ellos lloran como vos, como yo… y como todos.
Pero la incógnita, será de ahora en adelante:
¿Quienes son Ellos?

“Vomito la tristeza”

Vomito la tristeza
de saber que nunca volverás
De encontrar mi eco vacío en aquel cuarto
Me desprendo de vos
formando alas de pasión

Vomito la tristeza
acumulada en mi estómago y corazón
Lloro por las noches y río de día
Vomito la tristeza
de saber que dejé nuestro sueño
para explorar nuevos caminos

De encontrar mi sombra en soledad
Nuestro pegamento se derritió
Goteando lágrimas del pasado
Vomito la esperanza
Sus plumas ya no son iguales
Carecen de alegría y color salvaje
Ya no vuela como antes
Se arrastra despiadadamente por la arena húmeda

Lloro nuestros dias.
En los que jugábamos a las escondidas detras de ese árbol añejo
Lloro nuestros momentos a solas, lloro las señales que me dabas al encontrarnos
Lloro los besos y los abrazos que me diste repitiendo una y otra vez esas palabras tan dulces y a la vez simples

Amo el pasado
Detesto el presente
Añoro el futuro
¿Cuál es la verdadera cara oculta de la soledad?

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June 3rd, 2009 — 6:35pm

Me visto y te espero junto a la ventana, como lo hacían las muchachitas de los tiempos de la colonia. Imagino que llegarás vestido de traje —elegantísimo—, el cabello corto, sin barba incipiente sobre tu piel, como sueles llevarla; los ojos llenos de alegría cuando toques mi intercomunicador, y con flores en la mano. Un ramo violeta, lleno de orquídeas, mis favoritas.

Cuando llego a casa pienso en la cena de hoy, que pasarás a buscarme a las ocho, como lo prometiste por teléfono. Me quito el abrigo y todas las preocupaciones del día. Con una sonrisa me deslizo hasta el reproductor e introduzco el disco de iglesia. Me relaja mucho, ¿sabes? A pesar que las iglesias me dan miedo, mejor dicho, pavor, sus cantos gregorianos y las armonías corales me encantan.

No me pongo a bailar porque sería absurdo, pero me despojo de mis ropas paulatinamente y corro hasta el baño blanco, como si alguien realmente me pudiera ver. Abro la regadera. Me miré detenidamente frente al espejo, hoy me siento hermosa gracias a ti.

Perfumes tiñen mi piel de colores. Ahora me gusto mucho más. Mis dedos huelen a mujer bella, sé que te encantarán mis provocativas caricias en el cuello. Sé que tus dedos querrán seguirle el paso a los míos.

En mi armario escojo ropa linda, ropa que te gusta. Faldas cortas, escotes divertidos, pero eso sí, una chaqueta tejida a la antigua por el frío. En estos días no se sabe cuando lloverá y hará un frío invernal. O infernal. Y yo menudita y escuálida. Por suerte te tengo a tí, que me protegerás cuando haya frío y cuando me sienta sola.

Me acerco al espejo una vez más, y me descubro, sorprendida, una sonrisa brillante entre los labios. Polvos, pintalabios rouge y delineador noir en mis ojitos destellantes. Recojo mi melena oscura con un moño amarrado en la nuca.

Me perdí el atardecer de hoy, pero más tarde lo compensarás todo. No me preocupo. Cambio la música por un disco de Carla Bruni. Me sirvo vino en una copa y me acurruco junto a la ventana. Dejo mis labios marcados en el vidrio de mi ventana en el piso 16.

Me termino el vino y no has llegado, pero no me preocupo. Ya lo compensarás todo.

huit

neuf

dix

onze

douze

Aún no llegas. No me preocupo, ya lo compensarás todo. Sonrío y cierro mis ojos al sentirte de lejos.

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Recíproco

March 11th, 2009 — 4:04pm

Sí tan solo los relámpagos del consuelo vinieran,
quizás podría acercarme a tu piel.
Pero la infiel paranoia hace trampa en este juego de cartas
dónde la suma de mis miedos cosechan mi vida.

¿Acaso la vida es un casino, o creemos vivir en un juego?
¿Intentará tu infinita prescencia acercarse a mi humilde desdicha?

Aunque el color de mis ojos siga siendo igual,
por dentro desbordan de oscuridad.
Negrura de tus pupilas dilatadas.
Centro de tu iris marrón.

Como una brisa fugitiva, que danza divertida
sin esconderse
tu humeante pelo rozó así mi pierna
tallando una cicatriz en mi, la cuál nunca pude borrar.

En este infinito casino otoñal, busco tu sombra.
Androide pasional de tu recuerdo.
Los ases de tu ingenuidad atraviesan mi cuerpo,
formando retoques de esperanza

¿Dónde es que podré encontrar unos ojos marrón,
tan apabullantes como los tuyos?

Si tan sólo pudiera oír tu voz,
cual escala armónica,
podrían mis labios comunicarte mis deseos.

¿te aterra, como a mí, vivir en una infinita
incertidumbre,
de no saber cuál carta tocará,
ni qué juegos realizarás?

Azar.

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